
La mayoría de los vinófilos buscamos vinos tintos que tengan algunos añitos en la botella. No muchos, en la mayoría de los casos mas de seis es riesgoso, pero con tres o cuatro alcanza.
Suponemos, no sin razón, que esos años han ayudado a que el vino evolucione y este más redondo, más agradable para beber.
El problema es cómo y dónde estuvo guardada esa botella y es ahí donde el factor confianza marca la diferencia. Lo más seguro es comprarlo en tu vinoteca de siempre y con mirada seria y penetrante preguntarle al vendedor: ¿Cómo está este 2005? ¿Lo probaste?
El segundo consejo: comprar sílo una botella y si resulta exitosa, ir por más.
Tercero: escapale a las ofertas, generalmente se lo quieren sacar de encima porque está jodido y lo barato sale caro.
Por último, cuando abras la botella, dejala respirar una horita; si lo pasás a un decanter, mejor.
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